¿Candy bar en tu boda?

¡La mesa de dulces para boda llegó para quedarse! Y es mucho más que una tendencia. Es un elemento práctico y consentidor, pues les permite seguir agasajando a sus invitados en lo que llega el momento de partir el pastel de boda. Pero también es una de las estaciones de comida más divertidas, pues es capaz de concentrar el […]

¡La mesa de dulces para boda llegó para quedarse! Y es mucho más que una tendencia. Es un elemento práctico y consentidor, pues les permite seguir agasajando a sus invitados en lo que llega el momento de partir el pastel de boda. Pero también es una de las estaciones de comida más divertidas, pues es capaz de concentrar el estilo y el gusto de los novios. Así que si buscan una boda temática, no solo el vestido de novia es un lienzo para reflejar su personalidad.

El candy bar debe tener postres que mimen a todos sus invitados. Pero también debe ser confeccionado de manera coherente con el resto de la boda, ya sea por su estilo, su temática, sus colores… ¡No todo es pastelería! También en su decoración y diseño reside parte del éxito de estas obras de arte comestibles. ¿Qué aspectos deben considerar, además de los postres que no pueden faltar en esta mesa?

1. La temática de la mesa de dulces.

En ocasiones, la mesa de dulces tiene un valor sentimental para los novios. Especialmente, si está basada en la historia de la pareja. ¿Cómo? Podrían incluir réplicas de ese postre que contuvo el anillo de compromiso de oro blanco con el que su noviazgo dio un paso más. ¿O tal vez la entrega del anillo de compromiso fue en la Torre Eiffel y quieren encargar una maqueta de esta? Y hablando de viajes, incorporar iconos del destino que visitarán en su luna de miel también les permitirá compartir esa ilusión con sus invitados.

Actualmente, muchas parejas modernas apuestan por temáticas que evocan series, películas, personajes y lugares favoritos. Cada vez es más común ver claquetas de cine entre los postres del candy bar, así como elementos decorativos presentes en historias de cuentos de hadas, magos y otras fantasías hechas realidad azucarada. Así que pueden personalizar tanto las golosinas y panquecitos que ofrecerán como la decoración temática que quieran darle a su mesa. En definitiva, una mesa de dulces es una gran forma de consentirse y de sorprender a los invitados.

2. La paleta de colores.

Aunque puede resultar complejo, traten de centrar la decoración en unos pocos tonos de la misma paleta de colores o, cuando mucho, introduzcan algo de contraste con algún color complementario. Ya serán los postres los principales encargados de introducir más colores de diferentes intensidades con sus llamativas recetas. Moviéndose dentro de una misma paleta pueden conseguir interesantes degradados entre envases, flores y dulces.

Cuando se trata de una boda, varias parejas optan por colores pasteles, cafés o marfiles, opciones básicos y versátiles que siempre armonizan con cualquier decoración. En tanto, eviten colores muy saturados para los elementos ornamentales si no quieren que su candy bar parezca salido de un cumpleaños infantil o de una fiesta de quinceañera. Pero esto no está peleado con elegir colores de una intensidad especial, como el ultra violet, color tendencia para 2018, el azul rey o el verde pino. Estas opciones no solo alegran las imágenes de vestidos de noche con toques de distinción y glamour, sino que también pueden pintar elementos de madera, telas y hasta las bases de sus arreglos de mesa para boda.

Por ejemplo, en unas charolas de tonos lilas pueden servir cupcakes con cobertura de arándanos y paletas de caramelo sabor uva, también en morado. Con unos caminos de mesa en gris claro, unos letreros en violeta y lavanda desbordándose de sus centros de mesa para boda económicos y originales, tendrán una mesa de dulces muy chic y en el color tendencia. ¡Todo es cuestión de probar y encontrar lo que más les encante!

3. Qué elementos decorativos incluirá.

Arcos con flores, series de lámparas u otras piezas colgantes servirán para dar altura a esta estación de comida dulce. Igualmente, procuren que los elementos que se distribuyan en la mesa queden dispuestos a diferentes alturas para que no se vea una decoración plana.

Pueden colocar jarrones de diferentes tamaños, colores y texturas; inclusive, los postres y dulces pueden ser colocados en recipientes transparentes decorados con listones o encajes para dar un toque vintage que siempre le da un aspecto acogedor. Y si les encaja mejor la estética rústica, apuesten por la madera y los utensilios metálicos.

4. ¿A qué hora abrirá la mesa?

¿Será una de las estaciones de comida con las que recibirán a los invitados en el coctel de bienvenida o la mantendrán cerrada hasta que se abra la pista de baile después de la cena? Estudien las diferentes posibilidades, pues según la hora a la que empiecen a vaciarse de dulces, habrá unas cosas que entren con más facilidad que otras. Tal vez servir demasiada fruta antes del banquete termine saciando a sus seres queridos antes de pasar al plato fuerte, mientras que hay frutas que cumplen su función digestiva cuando son ingeridas después de un festín.

Si la mesa permanecerá a la vista desde el comienzo, pero no quieren que nadie le hinque el diente hasta una hora determinada, coloquen un cartel que advierta a los comensales para que haya ¡cero saqueos a destiempo!

5. Lo dulce también se bebe.

Además de pasteles, frutas, dulces y bombones, ofrezcan bebidas o cócteles con o sin alcohol. Pueden colocar copas o minibotellas con popotes en espiral con bebidas como piña colada, fresadas, smoothies o jugos. Otra idea que les permitirá ahorrar bastante espacio son las garrafas con limonada, naranjada, té frio y aguas de sabor. Decórenlas con rodajas naturales de la misma fruta; sin duda, serán bebidas llamativas e irresistibles.

6. Sabores e ingredientes.

Los pasteles de boda elegantes y las mesas de dulces son diferentes formas de repartir felicidad azucarada. Mientras que para el pastel es mejor apostar por sabores que gustarán a la mayoría, la gran ventaja que ofrece el candy bar es que este puede tener toda clase de golosinas: picosas, ácidas, agridulces, cremosas, dulces. Al presentarse en formato de pequeñas dosis, es bastante versátil ¿y a que no se imaginan un pastel de fondant espolvoreado con chilito?

¡Cuidado! Deberán contemplar que tal vez tengan invitados con alergias o intolerancias. Pídanles que les notifiquen, si es el caso, cuando den respuesta a sus invitaciones de boda elegantes y preparen una alternativa con sus proveedores de catering. Asimismo, vean por la salud de niños y grandes, que son grupos especialmente vulnerables a los excesos de azúcar. Los naked cakes, al no tener cobertura de betún o de fondant, tienen menos grasas y azúcares, pero también pueden encargar otros dulces bajos en azúcar como chocolates negros.

7. Arte y originalidad.

Las opciones culinarias son infinitas: desde churros, donas, alegrías, fruta en rebanada, chocolates, mentas y gomitas. Pero atrévanse a desafiar lo clásico y elijan cake pops, cupcakes, brownies, pretzels, macarons o galletas en forma de ramos de novia rojos, letras, besos o sombreros. Su imaginación será su única limitante, así experimenten, reten a la industria repostera, pero también escuchen sus consejos. Es importante que todo esté alineado con el concepto de la boda para que no haya estridencias.

Estos puntos, que son una gran guía para que su mesa de dulces para boda sea un éxito, los encaminarán al triunfo. A la hora de inspirarse en la decoración de pasteles de boda estén receptivos para trasvasar algunas de las ideas a la ambientación de su candy bar. ¡Las flores son un must en ambas piezas! Así que consideren que también para este dulce rincón necesitarán unos centros de mesa para boda fieles a su estilo. Comiencen desde cero, tómense el tiempo suficiente para explorar opciones y endulcen sus pupilas y paladares.