¿Conoces la ceremonia de la luz?

Una decoración en la que se reconozca la historia de ustedes dos, unas oraciones para invitaciones de boda con las que se identifiquen y un sabor para el pastel de boda como el que cocina la abuelita. Estas son solo algunas maneras de tener una boda única y que los represente. Si buscan elementos llenos de significado que enmarquen […]

Una decoración en la que se reconozca la historia de ustedes dos, unas oraciones para invitaciones de boda con las que se identifiquen y un sabor para el pastel de boda como el que cocina la abuelita. Estas son solo algunas maneras de tener una boda única y que los represente. Si buscan elementos llenos de significado que enmarquen todos esos pensamientos de amor que están por decirse, la ceremonia de la luz o ceremonia de las velas es un ritual pensado para las parejas que aman los símbolos. ¿La conocen?

¿En qué consiste?

Los padrinos prenderán dos velas idénticas que habrán de entregar a cada uno de los novios. Cuando están encendidas, con la llama de ambas velas, la pareja deberá prender una tercera vela más grande. Después, los contrayentes toman sus velas mientras el oficiante explica el significado del ritual. Además, se pueden leer textos previamente acordados entre el oficiante y los novios. Al terminar el ritual, los novios tendrán que apagar las velas que sostenían en sus manos, que simbolizan el final de su soltería.

¿Qué significa la ceremonia de la luz?

Este ritual simboliza la unión de dos personas, dos vidas que se funden a través de esfuerzo y dedicación, dos personas que se convierten en una sola al casarse. Pese a que en las bodas católicas existen padrinos de velación, el origen de este ritual de luz no es del todo claro. Aunque es un tipo de ceremonia simbólica que parece tener mayor cabida en bodas civiles, también se puede aplicar dentro de ceremoniales religiosos, pues es algo casi universal que la luz representa vida, verdad absoluta y protección.

Componentes del ritual.

Para poner en práctica esta ceremonia, necesitarán básicamente:

  • Dos velas del mismo tamaño: una para cada novio, que simbolizan la vida de cada uno.
  • Una vela de la unidad: la vela que se ubica al centro de las otras debe ser más grande, pues esta simbolizará la unión de los novios en matrimonio.
  • ¿Decoración del altar? Además de que muchas parejas deciden personalizar las velas con sus nombres o algún listón de encaje, especialmente la principal, pueden embellecerlas sobre candelabros. Si la suya será una boda religiosa, tengan en cuenta los colores litúrgicos para elegir unas flores para boda de temporada apropiadas y que combinen. Ante todo, no recarguen el espacio, pues es importante que los símbolos y el procedimiento sean visibles; un centro de mesa para boda sencillo bastará.

Personalicen la ceremonia.

Aunque lo habitual es que inicie y termine en una fase puntual del programa de la ceremonia, algunas parejas mantienen encendidas las velas desde el inicio de todos los rituales. Otras optan por eliminar la explicación y únicamente musicalizan o cantan. Y también hay quienes apagan pronto las velas individuales para dar lectura a los pensamientos de amor cortos que encadenaron en sus votos matrimoniales.

¿En qué momento? Al tratarse de un ritual simbólico, no está incluido en los protocolos religiosos o civiles. La mayoría de matrimonios que eligen el ritual de la luz lo escenifican después del intercambio de anillos o, en el caso de boda civil, después del consentimiento de los esposos. Lo habitual es dedicarse unas palabras para que este momento sea aún más significativo.

Ya vieron: hay muchas maneras de adaptar su boda a las personalidades de ambos. Así como un vestido de novia de encaje refleja el estilo romántico de la futura esposa, un moño de colores revela el carácter de un novio atrevido y los centros de mesa para boda pueden adaptarse a muchas temáticas, también la ceremonia puede explorar nuevos símbolos. ¿Adoptarán ustedes el de la luz?