Menús baratos para tu boda.

El menú de la boda es muy importante: desde el inicio de las celebraciones sociales, puede decirse que las fiestas giran alrededor de la comida. Suele haber mucha expectativa alrededor de la comida de una boda, y por eso a veces elegir el menú, el sabor del pastel de boda o los postres de la mesa de dulces […]

El menú de la boda es muy importante: desde el inicio de las celebraciones sociales, puede decirse que las fiestas giran alrededor de la comida. Suele haber mucha expectativa alrededor de la comida de una boda, y por eso a veces elegir el menú, el sabor del pastel de boda o los postres de la mesa de dulces para boda  ponen los pelos de punta. Sin embargo, no tienes de qué preocuparte si no cuentas con un presupuesto que te permita el vestido de novia que quieres y servir platillos muy costosos: nosotros te damos algunos tips para que tu banquete sea suculento sin afectar tu economía.

1. Mejor aliado: la planeación.

El paso más importante para ahorrar es ser previsor: en tu presupuesto inicial el menú debe ser prioridad y desde el principio debes saber cuánto dinero le destinarás para que los gastos no te tomen por sorpresa. Ten en cuenta, por ejemplo, cuántos niños habrá en tu boda, ya que los menús especiales para ellos son más económicos y les gustarán mucho más que la comida de adulto.

2. Búsqueda intensiva.

Lo siguiente que debes hacer es buscar muchas opciones, todas las necesarias hasta encontrar un servicio que cumpla con tus expectativas y que se ajuste a tu presupuesto.

La tarea puede ser ardua, pero lo más importante es que nunca sacrifiques calidad por precio: ¡encontrarás lo que buscas si planificas! Para empezar puedes contemplar la opción de dar un banquete con servicio básico y a partir de eso buscar más opciones.

Aunque un servicio profesional de banquetes puede sonar costoso, hay una gran variedad de opciones y muchos servicios son bastante flexibles. Acercarte para pedir información es de mucha ayuda, ya que los especialistas te asesorarán sobre lo que más te conviene y te darán sugerencias, menús alternativos y hasta paquetes.

3. ¿Qué tipo de platillos elegir?

Presta atención a la entrada que tendrá tu menú: empezar con unos bocadillos muy elegantes o sencillos pero con mucho sabor puede ser una opción económica y sabrosa que dejará satisfechos a tus invitados, de manera que podrás elegir un menú con menos platos.

Procura darle preferencia a tu platillo principal, ya que si eliges uno adecuado puedes acompañarlo con guarniciones y platillos secundarios más sencillos. Por ejemplo, las pastas son alimentos económicos, llenadores y muy ricos.

En las bodas nocturnas tienes la ventaja de poder servir platillos más ligeros, mientras que en las bodas diurnas o matutinas puedes ofrecer comidas más informales. Ten en cuenta el horario y estilo de tu boda y busca menús para distintas horas, así sabrás cuál te conviene más. La comida regional y los productos de temporada son más económicos, así que elige opciones que los contengan. Los antojitos mexicanos son riquísimos y muy económicos, opta por ellos si quieres darle un giro original a tu celebración.

4. Estilos para todos los gustos.

El buffet también es una buena opción ya que puedes ahorrarte los diferentes platos individuales y presentar una variedad de platillos. Además, los invitados quedarán muy satisfechos porque podrán servirse cuanto gusten.

Una barra de papas es una buena idea: no te imaginas la variedad de formas en que se pueden servir estos deliciosos tubérculos. Otra barra recomendable es la de ensaladas: los invitados se saciarán con comida muy saludable. Para darle un toque especial a tus barras, ponles nombres chistosos a los platillos: los volverá aún más apetecibles.

Las mesas de dulces y mesas saladas no sólo son vistosas, apetitosas y sabrosas, también son una buena opción para economizar, ya que puedes ponerlas en lugar de entrada o de postre, o servir platillos sencillos y completar con una variedad de dulces y botanitas.

También puedes escoger un servicio que te permita dar como postre el pastel de bodas, para que puedas saltarte ese plato, o bien, tener un pastel de bodas simbólico y repartir un postre diferente. En cuanto a las bebidas, puedes optar por aguas dulces o limonada en lugar de cóctel de bienvenida, las bebidas con alcohol puedes reservarlas para más adelante.

También puedes informarte con tu servicio sobre paquetes u opciones para las bebidas. En caso de que consideres que es más barato comprarlas por tu cuenta, adquiérelas poco a poco. Procura sólo servir bebidas básicas pero de calidad.